Aud MOZART: Concierto para piano no.22′ KV 482, 3er mov. Rondó
El fortepiano, un nuevo protagonista
A finales del siglo XVIII, el clavecín —instrumento dominante del Barroco— fue progresivamente sustituido por el fortepiano, un nuevo instrumento de teclado que ofrecía una mayor capacidad expresiva: podía tocar más fuerte o más suave (de ahí su nombre: forte-piano), y permitir así matices dinámicos que el clave no podía lograr. Esta innovación técnica transformó por completo la manera de componer y tocar música.
Mozart, que fue un virtuoso del fortepiano, escribió numerosos conciertos para este instrumento y se ganaba la vida interpretándolos en fiestas, salones aristocráticos y actos de la corte imperial vienesa. También Beethoven —que llegó a Viena siendo aún muy joven— comenzó su carrera como pianista profesional, deslumbrando al público con su energía y expresividad. En los conciertos para piano del Clasicismo, el instrumento solista no solo muestra su brillantez técnica, sino que dialoga de tú a tú con la orquesta, como veremos en el tercer movimiento del Concierto n.º 22 de Mozart.


Vocabulario específico
Concierto clásico: obra para solista y orquesta en tres movimientos.
Rondó: forma musical con un tema principal que se repite alternado con episodios contrastantes. (ABACA)
Fortepiano: antecesor del piano moderno, con sonido más ligero y tímbrica más clara.
Melodía acompañada: tipo de textura en la que una voz principal melódica está sostenida por un acompañamiento armónico.
Dinámica: grado de intensidad sonora (fuerte, suave, crescendo, etc.).
Síncopa: desplazamiento del acento rítmico que genera sorpresa.
Análisis de las características musicales
1- Timbres: Solista: Piano (fortepiano en la versión de la película).
Acompañamiento: Orquesta clásica completa (cuerdas, maderas en pares, trompas, trompetas y timbales)
→ Contraste entre el brillo del fortepiano y la calidez orquestal. Diálogo entre solista y orquesta.
2- Forma: Forma rondó (estructura tipo ABACADA) → Un tema principal alegre y reconocible se repite varias veces, intercalado con episodios contrastantes.
3- Tempo: Allegro: rápido, ágil, con carácter vivo y alegre.
4- Melodía: Tema principal (A): Presenta una melodía expresiva, de carácter cantabile, («como cantada») con un ritmo regular y juguetón. La melodía de los distintos episodios (B, C y D): contrastantes con A y con momentos de virtuosismo del piano. Rítmicamente movida, con síncopas y juegos de acentuación que aportan sorpresa y movimiento.
5- Textura: melodía acompañada, un tipo de textura homofonía en la que el piano solista canta la melodía principal y la orquesta lo sostiene con un acompañamiento armónico subordinado. En los episodios intermedios del rondó, la textura se enriquece con diálogos entre el piano y distintos instrumentos, aportando variedad y contraste.
6- Dinámica / Intensidad: variedad dinámica: contrastan unas secciones más suaves y otras más brillantes. Uso de crescendo y diminuendo para crear expresividad y teatralidad.
7- Contexto histórico:
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Compuesto por Wolfgang Amadeus Mozart en 1785, en Viena.
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Este concierto muestra la plenitud del estilo clásico vienés: equilibrio, elegancia, claridad formal y lirismo.
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El uso del fortepiano y la participación expresiva de la orquesta marcan una evolución respecto a los conciertos barrocos, en los que el acompañamiento era más rígido.
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La elección del tercer movimiento en forma de rondó refleja el carácter lúdico y ligero con el que suelen cerrarse muchas obras del Clasicismo.
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En la película Amadeus, este fragmento acompaña una escena de energía y alegría, destacando el humor y la teatralidad de la música de Mozart.
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8- Conexiones:
Similitudes:
– Como en el Concierto para violín en re mayor de Tchaikovsky, aquí también hay un diálogo entre solista y orquesta, aunque con un lenguaje clásico más equilibrado y menos expresivo.
– Como en el aria Lascia ch’io pianga de Händel, el solista (voz o instrumento) se destaca sobre un acompañamiento homofónico, creando una textura de melodía acompañada.
– Como en el Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo, aquí también hay un diálogo entre solista y orquesta, pero en Mozart, la orquesta actúa como un interlocutor que propone, responde y desarrolla ideas junto al piano; en cambio, en Rodrigo, la orquesta suele limitarse a acompañar, enmarcando el discurso expresivo del solista sin asumir un papel tan activo.
Diferencias:
– A diferencia del dramatismo del Dies irae de Verdi o la intensidad rítmica de La consagración de la primavera de Stravinsky, esta pieza transmite alegría y equilibrio a través de una estructura clara y repetitiva.
– Frente a la marcha ceremonial de Lully, esta pieza muestra un carácter más lúdico y flexible, con protagonismo del piano y una orquesta sinfónica: más desarrollada, equilibrada.