Aud. Viderunt omnes   (versión organum a dos voces)

Análisis del Gradual “Viderunt Omnes” (Organum a dos voces, siglo XII)

Esta obra es un ejemplo temprano del organum, una de las primeras formas de polifonía en la música occidental, desarrollada durante el siglo XII en la Escuela de Notre-Dame en París. En este gradual, titulado «Viderunt Omnes», podemos observar características estilísticas propias del organum melismático, donde las voces se desarrollan de manera compleja y ornamentada.

Principales características musicales:

      1. Textura:
        • Es una composición a dos voces:
          • La voz inferior, conocida como tenor, mantiene el canto gregoriano original en notas largas y sostenidas. Esta función fija proporciona la base melódica y rítmica sobre la cual se construye la polifonía.
          • La voz superior, o duplum, añade ornamentaciones melismáticas, moviéndose con mayor libertad rítmica y melódica sobre la línea fija del tenor.
      2. Melodía:
        • El tenor es completamente silábico, derivado directamente del antiguo canto gregoriano.
        • El duplum utiliza un estilo melismático, lo que significa que extiende múltiples notas sobre una sola sílaba, añadiendo complejidad y belleza al canto.
          • esta línea melódica es fluida y ondulante, es la que más destaca, y la podemos describir como una serie de «gorgoritos» de grados conjuntos (movimientos entre notas consecutivas) y adornos más elaborados.
      3. Ritmo:
        • Aunque el tenor conserva un ritmo libre que recuerda al canto gregoriano, la voz superior utiliza patrones rítmicos más definidos, siguiendo las estructuras de los modos rítmicos, que era una innovación de la época. Estos patrones aportan dinamismo y estructura a la obra.
      4. Tímbrica:
        • La obra es interpretada exclusivamente por voces masculinas, a capella, como era característico del repertorio litúrgico de la época.
        • La combinación de una voz grave y estable (tenor) con una línea melódica ornamentada y ágil (duplum) genera un contraste rico y expresivo.
      5. Función litúrgica:
        • Como gradual, esta pieza formaba parte del repertorio del canto gregoriano utilizado en la Misa, en un momento solemne tras la lectura de las Escrituras.
        • Su carácter solemne y ornamentado subraya la importancia espiritual de las palabras del texto: «Viderunt omnes fines terrae salutare Dei nostri» («Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios»).
      6. Contexto histórico:
        • Este organum a dos voces representa un paso intermedio entre el canto monofónico gregoriano y las formas más avanzadas de polifonía desarrolladas posteriormente en la Escuela de Notre-Dame.
        • Su composición se atribuye al repertorio colectivo de la época, posiblemente asociado a nombres como Léonin, quien recopiló y desarrolló técnicas de organum en su Magnus Liber Organi.

 

 

 

El Gradual "Viderunt Omnes" en su versión de organum a dos voces es una obra que destaca por su combinación de tradición y novedad. La esencia solemne del canto gregoriano, y las ornamentaciones melismáticas y patrones rítmicos de la voz aguda duplum. Este gradual marca un hito en la evolución polifónica de la música occidental.

Transcripción de la línea melódica A:

videruntmodern

EJEMPLO de comentario musical sobre «Viderunt Omnes» (Organum a dos voces)

 

 

El canto “Viderunt Omnes”, pertenece al repertorio de la Escuela de Notre-Dame del siglo XII, es un ejemplo de cómo el organum  transformó el canto gregoriano. Esta pieza fue compuesta para ser interpretada durante la liturgia, destaca por su innovación técnica, reflejando la transición de la monofonía a la polifonía.

En esta composición a dos voces, encontramos un contraste entre la estabilidad del tenor y la libertad creativa del duplum. La voz del tenor sostiene las notas largas del canto gregoriano original, actuando como una base sólida y solemne que mantiene el vínculo con la tradición litúrgica. Sobre esta base, la voz superior (duplum) introduce melismas elaborados, extendiendo múltiples notas sobre una sola sílaba, lo que aporta riqueza ornamental y fluidez melódica. Este estilo melismático enfatiza palabras clave del texto litúrgico, como “omnes” y “salutare”, reforzando su peso espiritual.

La tímbrica es una de las característica musicales que destacan en esta pieza. Interpretada exclusivamente por voces masculinas a capella, este canto mantiene la tradición o pureza del canto gregoriano mientras explora nuevas posibilidades expresivas. La superposición de las dos voces genera una textura rica, que alterna entre solemnidad y ornamento, creando un efecto hipnótico y elevador.

Un aspecto revolucionario de esta obra es el uso de los modos rítmicos en la voz superior. Mientras el tenor conserva un ritmo más libre y prolongado, el duplum organiza sus melismas en patrones rítmicos definidos, lo que aporta estructura y dinamismo. Este contraste entre estabilidad y movimiento crea un equilibrio fascinante, que invita tanto a la contemplación como a la admiración técnica.

El contexto histórico de esta obra también es significativo. Representa el auge de la polifonía en la música medieval y el papel pionero de la Escuela de Notre-Dame en la exploración de nuevas técnicas compositivas. El “Viderunt Omnes” no solo enriquece la liturgia, sino que también simboliza el avance hacia una música más estructurada y compleja, marcando un punto de inflexión en la evolución de la música occidental.

El canto “Viderunt Omnes” es mucho más que una composición religiosa; es una obra que combina en equilibrio lo austero y lo elaborado, y la convierten en un hito de la música medieval que sigue fascinando en la actualidad.