
Retrato de Antonia Brico
En los últimos tiempos están proliferando las películas sobre la figura de los directores de orquesta. A principios de este año pudimos ver Tàr, basada en la figura de Marin Alsop, la película Directora de orquesta, sobre Antonia Brico; Divertimento, sobre Zahia Ziouani; y Maestro, sobre Leonard Bernstein. En todas ellas se advierte el halo de misterio que acompaña a la figura del director/directora de orquesta que, ya en 1836 el compositor Schumann denominó “un mal necesario”. Porque ¿qué hace realmente la persona que dirige una orquesta?
A simple vista, un personaje sube a un podio (1) y gesticula de forma histriónica ante un grupo de intérpretes que conocen a la perfección las partituras que deben interpretar. Es la única persona del conjunto orquestal que carece de instrumento y no genera sonido alguno durante la ejecución. Y, paradójicamente, es quien recibe la mayor parte de la ovación del público. ¿Cuál es la aportación de un/a director/a a la calidad del resultado sonoro de una orquesta? Nos centraremos en dos funciones básicas: el liderazgo técnico y el expresivo.
Marcar el tempo de la obra
Si observamos con atención los gestos de la persona que dirige durante un concierto, ya podemos ver una de sus funciones principales: marcar el tempo de la obra, es decir, indicar la velocidad con la que debe tocarse la música.
Los primeros ejemplos de esta necesidad en la cultura occidental aparecen en libros de música del siglo XVI. En ellos se recomendaba que fueran los propios intérpretes —cantantes o instrumentistas— quienes coordinaran el tempo golpeando con el pie o con la mano. Durante todo el Barroco y hasta la aparición de las primeras orquestas sinfónicas bien entrado el siglo XVIII, todavía no era necesaria una persona encargada de la dirección, y esto se debía a tres razones:
- Eran grupos pequeños, por lo que podían coordinarse con facilidad.
- El ritmo y el tempo de las obras era constante o sin grandes cambios.
- La mayoría de los y las intérpretes tocaban a la vez desde el inicio hasta el final de la pieza.
Por eso, lo más habitual era que el propio compositor/a diera las indicaciones básicas mientras tocaba en el clave con la orquesta, alzando la mano, el arco del violín o una vara o bastón.
A finales del siglo XVIII y principios del XIX, con compositores como Beethoven (1770–1827), las obras se volvieron mucho más complejas. Su música supuso un salto cualitativo tanto en la estructura como en las exigencias técnicas: las partituras eran cada vez más difíciles de ejecutar, las sinfonías se alargaban y el tamaño de las orquestas se incrementó notablemente (alrededor de 60 intérpretes). Los instrumentos comenzaron a alternarse y combinarse, creando orquestaciones (2) cada vez más sofisticadas. Todo esto generó la necesidad de organizar ensayos formales previos a las representaciones, liderados a menudo por la propia persona que componía.
En una orquesta sinfónica, que suele tener de media alrededor de ochenta intérpretes, se necesita una figura que unifique criterios y ayude a:
- marcar el tempo,
- indicar cuándo entra cada instrumento,
- y mantener una interpretación coherente entre todas las personas que tocan.
Mientras que cada intérprete solo tiene su propia parte en la partitura (particella), la persona que dirige es la única que dispone de la partitura completa. Por eso, tiene una visión general que le permite guiar a todo el conjunto.
Voz única
La dirección expresiva cobra importancia cuando las obras comienzan a interpretarse sin que el compositor esté presente para guiar a los intérpretes. Esto nos lleva a la segunda gran función de quien dirige una orquesta: la función expresiva.
Aunque la notación musical fue evolucionando poco a poco para que los y las compositoras pudieran dejar por escrito cómo querían que se tocara cada parte de una obra, lo cierto es que esa escritura no puede recoger con precisión todas las intenciones expresivas. Y es justo en esa limitación donde aparece el enorme valor de la dirección orquestal: una misma partitura puede interpretarse de muchas formas diferentes.
Un ejemplo muy claro es el del compositor Gustav Mahler, que también fue director de orquesta. Mahler solía anotar muchísimas indicaciones en sus partituras, pero incluso así dejaba decisiones abiertas. Por ejemplo, en un pasaje de su Segunda Sinfonía, escribió: “los trombones, violines y violas deben tocar sólo si es necesario para evitar que el coro se desinfle”. Esto significa que la persona que dirige será quien decide si deben tocar o no. Otras anotaciones como “con máximo poder” o “imperceptible, un poco más agitado” muestran lo difícil que es traducir en palabras la intención emocional de la música.
Desde ese margen de libertad que deja la partitura, quien dirige crea su propia idea de cómo debe sonar la obra, tomando decisiones sobre el ritmo, el carácter, la energía o la intensidad. Por eso, cada versión puede ser única y diferente.
Liderar un grupo
El siguiente paso para quien dirige consiste en convencer a un grupo de decenas, o incluso cientos, de los y las intérpretes de que coordinen sus interpretaciones con una misma intención expresiva.
Esta tarea requiere liderazgo, entendido como la capacidad de motivar al conjunto a seguir las indicaciones interpretativas, que incluyen no solo el tempo, sino también la intensidad con la que toca cada instrumento o grupo, el modo de unir o separar las frases musicales, o los matices que dan un determinado «color» a la música.
Durante mucho tiempo, este liderazgo se ejerció, como en tantos otros ámbitos, de forma autoritaria y jerárquica. Hay muchas anécdotas de directores famosos con actitudes muy distintas: Arturo Toscanini, que solía gritar e insultar a la orquesta; Herbert von Karajan, que dirigía con los ojos cerrados y hablaba muy poco con los y las intérpretes. Antonia Brico quien, a pesar de su talento y formación, fue constantemente excluida de las grandes instituciones musicales por ser mujer. Logró dirigir orquestas como la NBC Symphony, pero sin el reconocimiento ni las oportunidades de sus colegas varones. De la siguiente generación, Claudio Abbado, conocido por su elegancia y buenos modales, representó un tipo de liderazgo aparentemente más suave, aunque se cuenta que al acabar los ensayos susurraba a su asistente de dirección qué intérpretes no quería que volvieran al siguiente ensayo o concierto. Leonard Bernstein, por su parte, transformó la figura del director en un comunicador apasionado: no solo dirigía con una energía contagiosa, sino que también daba conciertos didácticos y explicaba música en un programa de televisión (Young People’s Concerts ), acercándola a nuevos públicos con entusiasmo y claridad.
Hoy en día, las orquestas son más diversas y los y las intérpretes tienen más voz en las decisiones. Esto ha llevado a desarrollar un estilo de liderazgo más cercano, abierto y colaborativo.
Entre las figuras más representativas de este enfoque contemporáneo se encuentran Kirill Petrenko, actual director de la Filarmónica de Berlín, y Marin Alsop, directora invitada habitual en las principales orquestas del mundo y referente del liderazgo musical inclusivo. Alsop —alumna de Leonard Bernstein— ha consolidado una carrera internacional ejemplar, combinando precisión técnica con un estilo dialogante y un firme compromiso con la igualdad en el mundo de la música sinfónica.



Retrato de Toscanini en 1944

Retrato de Karajan en 1954

Retrato de Leonard Bernstein

Retrato de Marina Alsop en 2020

Retrato de Jordi Savall en 2013

Retrato de Kirill Petrenko en 2024
Tareas individuales
1. ¿Qué hace la persona que dirige una orquesta?
- Funciones profesionales del director de orquesta. Incluye palabras como tempo, gesto, lenguaje corporal, etc.
2. La dirección orquestal a lo largo de la historia:
- Definición de dirección orquestal
- ¿Cuándo y por qué surge la figura del director/a orquestal? ¿quién realizaba entonces esta función?
- ¿Qué propició que durante el siglo XIX se profesionaliza la dirección orquestal?
- Directores/as de orquesta fundamentales para entender la evolución: Lully, Beethoven, Mahler, von Karajan, Brico, Beinstein y Savall…
3. ¿Qué es una batuta? evolución histórica de las batutas: Jean-Batiste Lully
La evolución de la figura del director de orquesta a lo largo del tiempo
El papel del director de orquesta ha evolucionado significativamente a lo largo de los siglos, reflejando los cambios en la música y la sociedad. Actualmente, películas como «Tar», «Divertimento» y «Maestro» han explorado este enigmático rol, retratando a figuras icónicas como Marin Alsop, Zahia Ziouani y Leonard Bernstein, iluminando así la complejidad y el misterio que envuelve a este oficio.
La muerte de Jean-Baptiste Lully se menciona en Wikipedia. Lully murió de gangrena tras golpearse el pie con su bastón con el que dirigía a la orquesta durante el estreno de la composición Te Deum que había compuesto para celebrar la recuperación del rey Luis XIV. Rehusó que le amputaran el dedo del pie, lo que resultó en la propagación de la gangrena por su cuerpo, infectando gran parte de su cerebro y causando su muerte.
¿Qué hace un director de orquesta? Función técnica y función expresivas
Un director de orquesta cumple funciones tanto técnicas como expresivas. Es responsable de marcar la velocidad de pulsación o tempo, un elemento fundamental para mantener a la orquesta sincronizada. Además, añade su propia expresividad y carácter en la interpretación de las obras, ya que es capaz de conseguir, mediante los gestos y su «lenguaje corporal», que los instrumentistas transmitan su visión personal y emocional de esa música.
La dirección orquestal a lo largo de la historia
Históricamente, la dirección orquestal no siempre fue necesaria. Durante los siglos XVII y XVIII, en las épocas del Barroco y Clasicismo, eran los propios compositores como Bach, Haendel, Haydn y Mozart quienes dirigían sus obras. Pero a partir de Beethoven, la música del Romanticismo fue aumentando en complejidad a lo largo de todo el siglo XIX: crece exponencialmente en el número de instrumentistas de las orquesta, la longitud y complejidad de las obras.. Una de las principales características de la música del Romanticismo fue precisamente su intensa expresión emocional. La música de esta época se centró en transmitir una gama de emociones profundas y variadas, que iban desde la pasión y la melancolía hasta la euforia y la desesperación. La importancia de transmitir emociones en la música hicieron imprescindible la figura del director de orquesta.
Evolución de los estilos de liderazgo en la dirección orquestal
Los estilos de liderazgo en la dirección orquestal han evolucionado considerablemente. En la primera mitad del siglo XX, directores como Toscanini y von Karajan eran conocidos por su enfoque autoritario. Savall, defensor de la «interpretación históricamente informada», ejemplifica un estilo de liderazgo que valora la autenticidad y el respeto por la intención original del compositor. Hacia finales del siglo XX, directores de orquesta contemporáneos se caracterizan por un estilo más colaborativo y motivador, enfatizando la inclusión y el crecimiento artístico de los propios instrumentistas.
Directores contemporáneos
Este recorrido por la historia y el desarrollo del papel del director de orquesta muestra cómo esta figura clave en la música académica ha ido adaptándose y transformándose, reflejando los cambios en la música y la sociedad a lo largo del tiempo.
NOTAS A PIE DE PÁGINA:
- podio: Plataforma elevada desde la cual el director o directora de orquesta conduce a los músicos. Su función es proporcionar visibilidad y presencia para facilitar la comunicación gestual con toda la agrupación.
- batuta: es una vara que utilizan la mayoría de directores y directoras de orquesta marcar la pulsación y coordinar la interpretación de una obra musical. Además de la batuta, utilizan también gestos de las manos y los brazos para transmitir indicaciones expresivas al conjunto orquestal.
- orquestación: Es el arte de decidir qué instrumento toca qué parte y cómo se combinan entre sí. Forma en que se distribuyen las diferentes partes musicales entre los instrumentos de una orquesta, teniendo en cuenta sus sonidos, colores y funciones.
FUENTE: ¿Qué hace exactamente un director de orquesta? Publicado: 26 octubre 2023 https://theconversation.com/que-hace-exactamente-un-director-de-orquesta-216101